Origen

La idea nació durante una caminata en Crimea en mitad del Proyecto Transsiberiano, llevado a cabo por Koldo Burgoa Comunión y Gosia Moskala durante el verano del 2013, cruzando Eurasia en autoestop.


Mientras hablaban sobre las diferentes personas que conocieron durante el viaje y que les ayudaban igualmente, sin importar su status social o su situación económica, y recordando los miedos que les transmitían sus amigos y familiares antes de partir, decidieron que había que hacer algo para remediarlo.